Hemeroteca de la sección “Música”

CAMBIOS
Vivimos en un mundo de cambios. Hay cambios en la sociedad, cambios en la
tecnología… y cambios en muchas iglesias. Cosas que hace cincuenta años no
existían, ahora son de las más “indispensables”. Prácticas que no se
aceptaban en muchas iglesias hace cincuenta años las han aceptado como algo
común.

Cuando yo me mudé al pueblo de Waslala, Nicaragua, en el año 1999, muy pocas
mujeres usaban pantalones. Casi no se veía a ninguna mujer usar pantalones
excepto a las mujeres flojas de la calle. En aquel tiempo, incluso las
mujeres de la calle se habrían puesto una falda para asistir a un culto.

Si visitara Waslala hoy, notaría que muchas mujeres, incluso las que van a
los cultos con sus Biblias en mano, usan pantalones. ¡El cambio es,
lamentablemente, drástico!

Hace no muchas décadas, el divorcio era algo tan fuera de lo común en muchas
comunidades estadounidenses que los que se divorciaban a veces se mudaban a
otro lugar para evitar las repercusiones de la gente. Y ahora la cosa ha
empeorado tanto que hay lugares en los EE.UU. donde el índice de divorcio es
más alto entre los “cristianos evangélicos” que entre los inconversos.*

El 29 de mayo de 1913, un músico ruso de apellido Stravinsky estrenó una
pieza musical (“The Rite of Spring”) en el Théatre des Champs-Elysées de
París, Francia. La reacción fue tal que no pudo ni aun terminar en paz el
concierto por el abucheo, las riñas… y los tomates que les tiró la gente a
los músicos. La gente estaba indignada con la terrible disonancia y el ritmo
irregular de la pieza. Hoy, esa pieza musical es la normal en los conciertos
clásicos. Inclusive, es muy moderada y suave comparada con la que hoy se
escucha en muchas congregaciones “cristianas”. Lamentablemente, el corazón
del hombre va de mal en peor. (more…)

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Tu ley, es lo que quiero hacer,
Es de momento encontrarme de tu mano,
Bajo tu eterno cuidado, sin temores ya olvidados,
Es saber amar a los hermanos, guiada de tu mano,
Arrojarme en tus brazos porque estoy en tu cuidado,
Despojarme de conceptos ya no necesarios,
Mantener mi alma limpia y dispuesta a dar todo,
Aprender de ti el andar, y tu sabiduría imitar.
De ti aprender a como en verdad amar,
Sembrando perdón y negación por donde quiera que voy.
Recogiendo de tu gracia, quiero ser de ti la alabanza,
De mi alma restaurada, sumergirme en la esperanza,
De mirarme en tu mirada, y extasiarme de tu alma,
A ti expando mi alma en sublime alabanza,
Gozando de tu bendición, solo quiero dar amor.
Y crecer en virtud, paz y amor, y reflejarte a ti SEÑOR.
-de Lisset, Cuba

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Casi todos los eruditos están de acuerdo que la iglesia primitiva sólo cantaba a capela.

Alabar es usar el salterio que es tu corazón para proclamar la bondad de Dios

Alabar es usar el salterio que es tu corazón para proclamar la bondad de Dios. ¡Que el Espíritu Santo lo toca!

A capela” es latín por “a la capilla”, y significa no usar los instrumentos musicales. Se puede leer lo que los padres apostólicos dijeron en cuanto a la alabanza pública en los cultos en el Diccionario de la iglesia primitiva, bajo el tema “Música”.

También se puede escuchar entonaciones de himnos tal como “Santa Biblia para mí” o bien “Castillo fuerte es nuestro Dios” por Martín Lutero. Pese a que Lutero fue equivocado en su doctrina, escribió un buen canto.

También puede escuchar música cristiana a capela de la Iglesia de Cristo.

¡Con todo, Dios es digno de alabar!

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